"Himno del Interno"

Por  Dr. Héctor Eduardo Dueñas Silva

Uno de los años más importante, y con mucho, el que todo medico recuerda con más cariño, es su año de internado. En México, despues de 4 o 5 años de estudios universitarios, todo aspirante a medico y como parte de su formación tiene que cursar un año en un Hospital escuela, cubriendo una jornada laboral y cubriendo jornadas de práctica medica complementaria (guardias) en donde finalmente tendra contacto con todo tipo de pacientes en los diversos departamentos  que conforman el Hospital.

Habitualmente cada medico interno rotará por las especialidades  troncales (Medicina interna, cirugía general, ginecoobstetricia, pediatría, urgencias y medicina familiar), por periodos de 2 meses, esto no quiere decir  que no pueda tener contacto con  otras areas, pero  su quehacer  diario  estará inmerso en  estos departamentos. Generalmente  esta bajo la tutela de medicos especialistas adscritos a cada área,  con quienes  haran las rondas diarias con  los paciente, recibirán enseñanza, realizara la papelería propia del expediente, programará estudios, estará en contacto directo con cada paciente  y sus respectivas enfermedades.    

     Crónica del "Himno del Interno".

 

Hace unos días platicaba con una recién llegada Medico interna de Pregrado (M.I.P.) de  la Cd. de Aguascalientes, IMSS,  y  por alguna situación de trabajo le  recite  un fragmento de algo que escribí hace 20 años durante mi año de Internado en el HGZ 24 del IMSS de la Cd. de México:  - "Yo  no  como, yo  no  duermo, soy  de acero soy Interno"-;  y  cuál  sería  mi  sorpresa cuando me dijo  - " eso  lo leí en el internet, y está  en  Facebook" es el "Himno del Interno"-...... Yo,  no daba crédito y aún  con mi cara de ¿what? le pregunté  -¿dónde lo leyó?-,  y me lo iba a buscar, pero  como  todo  en  una guardia  en el IMSS, no hubo  tiempo para eso,  sólo me pregunto  -" lo conoce Doctor ",- a lo  que  le respondí  -"pues ............sí, de  hecho, Yo lo escribí"-, me   miró y sonrió, y cada uno continuó con sus actividades.  No se  si me creyó o no, pero  me hizo recordar  un  año  maravilloso  de  mi etapa de formación como médico.


Fue en 1995-1996 cuando ingresamos varios compañeros y yo al HGZ No. 24 del IMSS del entonces D.F. Éramos provenientes de la E.N.E.P. IZTACALA   U.N.A.M. ( hoy F.E.S. IZTACALA ),  e  iniciamos  la  aventura   del  año  de  Internado   de  Pregrado, alegres pero temerosos, inquietos y  quizá  un  poco intrépidos, pero  con  ganas  de  afrontar  el  reto  de  ese  año.  Mi  primer servicio fue  la  temida Medicina Interna mis  compañeros  Vicky Tahuilan,  Elia  Solis   Tinoco,  Martín   Arturo  Silva,  Gisela  Eda Mata entre otros,  algunos  de  la  generación previa, otros de la mía y algunos de Escuela Superior de Medicina del Politécnico. 

Un año  de muchos  contrastes,  trabajo, desvelos  y estudio, en gran medida  aprendizaje  por  rebosamiento. Tuvimos además, rotaciones en las clínicas 41 de UMF, y 3A de Ginecoobstericia.

 

Recuerdo  guardias  de  múltiples  ingresos,  de  pacientes  que se agravaban, de  ir  en  busca  del médico de base  temblando por lo que nos fuera a cuestionar, de  las entregas de guardia y  las  vaciladas  que  nos hacían cuando  decíamos por ejemplo - paciente que ingresó  por angina inestable-  y  algún  médico  de  base preguntaba   -¿ya se estabilizó?-......a lo que muchos ingenuamente contestábamos que ya estaba estable ...... como si el calificativo  de  estable  o  inestable  dependiera de que se haya quitado o no el angor.

Guardias en ginecología de 12 por 24 horas, "panseando" a las pacientes, de gritar   - ¡camillero pasa paciente a expulsión!,  ¡señora no puje!, aguante tantito ya casi llegamos a la sala -, como si con eso pudiéramos evitar naciera el bebe en la camilla y evitáramos el "típico camazo" y el consecuente "te toca traer el pastel la siguiente guardia". Los baños de líquido amniótico o meconio......¿Cómo olvidarlos?
Guardias en Cirugia, curaciones tras curaciones, notas ,cirugías de primer o segundo ayudante, o de primer o segundo "Diver", el típico  -¡no te aflojes Dr!- con el típico pinzaso en la mano.  Urgencias,  curaciones  electrocardiogramas,  férulas, la corta estancia, observación,   miles de notas, y nuestra compañera inseparable de cada guardia nuestra máquina olivetti portátil, quien podía comprarla, o bien la antigua maquina de escribir  de cada  departamento, el antecedente de las LAPTOPS y NOTEBOOKS actuales. En fin fue un año mágico, lleno   de  cambios y de transformaciones,  de crecimiento  de vivir en familia para cada uno de los que allí compartíamos la vida en hospital, nuestro primer encuentro con los pacientes. 


Al final, en alguna guardia ya en Mayo de 1996, cuando planeábamos nuestra fiesta de fin de curso escribí algunas palabras en verso, quizá por melancolía de saber que eso terminaría pronto, quizá  como  un  resumen  de  lo  que  vivimos    y nos  hacía  sentir  útiles  para  nuestros hermanos enfermos, pero a la vez nos llenaba el pecho de  orgullo  por  haber  salido adelante del internado.......Algunas  palabras  fuerón  de algunos compañeros pero el 90% fue mío, alguien de ellos lo tituló      "el himno del interno " y así se quedó. 


El pedazo de papel donde lo escribí era una hoja de notas del IMSS, y se perdió en el camino. Creo lo imprimimo en las hojas de la fiesta, la verdad esa parte ya no es muy clara, pero toda la vida han quedado esas palabras guardadas en mi mente.


Lo escrito  no era una queja ni una protesta, mucho menos  una parodia,  sino  más  bien  era  un  resumen  de  lo  que  vivímos día a día en el hospital, y de lo que sin equivocarme para muchos de nosotros fué ser MIP, y que se resumía en orgullo por vivirlo y en orgullo por servir. 

Recuerdo algo del discurso de fin de internado que dirigió uno de mis compañeros: "somos los médicos que nacerán y crecerán en Siglo XXI, y eso es una gran responsabilidad."..........Y no se equivocó. 


Hoy miro con asombro algo que escribí y sin buscarlo trascendió y ha llegado a nuevas generaciones de médicos, a Facebook, Google, incluso me parece  que algunos otros países, y alguíen  ya  hasta musica le puso (ver Youtube).


Solo puedo decir:  llénense de orgullo de ser MIPS y sirvan a sus hermanos enfermos con Humanidad y Humildad, con una sonrisa pero sobre todo con la la fuerza de su juventud y con la fuerza de su conocimiento. ¡Este puede  ser  el  mejor  año de  su Carrera!.

Dr.Héctor Eduardo Dueñas Silva 

Médico internista e Intensivista. 
Julio 2016.

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